El ambiente del Valle del Colca es casi ideal para la metodología de prospección sistemática, debido al hecho que el aluvio está muy localizado el el valle, y la vista del suelo es excelente durante la estación seca de la temporada de investigación propuesta. Los sitios destruidos por la construcción de terrazas agrícolas en las laderas del valle, y por los asentamientos modernos (reducciones) representan las excepciones principales de esta observación. Se espera que la rellena profunda y modificación de inclinación efectadas por la construcción de terrazas de ladera necesariamente enterraría los rasgos culturales presentes en la superficie original. No obstante, se espera que la cantidad y tamaño de sitios perdidos por terrazas de ladera serán mínimos, dado que se construye estas terrazas para facilitar la irrigación, profundizar el suelo, y controlar la erosión en las laderas que son tan pendientes que de otras maneras quedarían incultivable (Treacy y Denevan 1994).
Es importante definir el sentido del término "sitio" debido al hecho que se puede considerar el valle entero como una dispera de densidad baja de cerámica. Así, se define un "sitio" como una concentractión marcada de material cerámica, lítica, o otros materiales culturales en un área discreta. Así la prospección se enfocará en sitios habitacionales, mortuarios, y de otros propuestos especiales discretos. Para asegurar la consistencia de criteria de clasificación de sitios en el campo, se considerará los sitios ubicados a más que 100 metros como sitios separados.
II. Objetivos de la metodología empleada
Los objetivos en el campo son:
1) Ubicar, describir, y datar preliminarmente todos los asentamientos, sitios de función especializada, y otros rasgos culturales visibles en la superficie dentro del área de la prospección,
2) Ubicar y describir rasgos infrastructurales, tales como rasgos hidráulicos y vías de transporte.
3) Ubicar y describir recursos especiales, tales como betas de obsidiana para la elaboración de herramientas o de arcilla para la elaboración de cerámica.
4) Levantar planos a escala detallada en sitios seleccionados con restos arquitectónicos bien preservados.
III. Métodos de campo
Siguiendo los métodos delineados por Feinman et al. (1985), Wilson (1988), y Blanton et al. (1982:6-10), y Stanish (1985), estamos llevando al campo secciones de copias a éscala 1:5000 de las aerofotos de la zona, junto con copias del plano topográfico 32-S de la carta nacional ampliadas a la misma escala. Los investigadores se distribuyen de 25 a 100 metros (de acuerdo al contexto y terreno local) y caminan mirando al suelo para buscar concentraciones artefactuales, así haciendo transectos hasta que todo el área del estudio esté cubierto. También estamos registrando la ubicación de los sitios con un recibidor GPS, junto con el programa "Fugawi" (software de GPS instalado en una computadora portatíl). El uso del recibidor GPS también facilita varias formas de analisis espacial despúes del trabajo de campo. Se determinan las elevaciones con el plano topográfico junto con el GPS.
Una vez identificado un sitio, el equipo se reune para la recolección del material cultural diagnóstico en superficie, y la descripción del sitio, incluyendo los límites del sitio y/o componentes (como es evidente en la superficie). En sitios seleccionados, estamos elaborando un plano de la arquitectura contextual. Si no se puede distinguir componentes temporales discretos, se realiza la recolección por sectores arbitrarios, o por unidades arquitectónicas (denotadas en el plano), siempre diferenciando contextos pertinentes (e.g. relleno de muro vs. superficie) para proveer una medida de resolución de procedencia. Estamos registrando las observaciones en fichas formales para cada sitio, que incluyen datos sobre el contexto ecológico/productivo, geológico, botánico, toponímico, etc.